TodЛs somos políticЛs. TodЛs hacemos política.

Ocho de la tarde de ayer: Los colegios electorales de Atenas echan el cierre, los griegos vuelven a casa entre euforia,preocupación y ansias por recuperar el Estado de Bienestar del que gozaban antes de la crisis económica. El sueño rompe con la gris realidad y la utopía se alza como bandera después de hacer practicado gobernando varias provincias. El triunfo de Syriza era la conclusión necesaria y lógica después de que fracasara la Gran Coalición, que acabó con el Pasok como aquí acabaría con el PSOE. Durante las últimas semanas hemos asistido, con descrédito a declaraciones opuestas entre Merkel y las autoridades de Bruselas. Merkel amenazaba con echar a Grecia del euro si los griegos hacían la locura de hacer uso de derecho a voto como quisieran. Por el contrario, Bruselas desautorizó esas declaraciones y dejó claro que esa no era su intención. Ahora bien, las elecciones fueron ayer: ¿ Qué consecuencias puede tener a medio y largo plazo para Grecia y para Europa? Esta pregunta ha rondado por mi cabeza desde hace meses. ¿ Veremos una tremenda fuga de capitales en Grecia ,si es que es posible que se vayan aún más, tal y como claman muchos periodistas y algunos todólogos de los medios? ¿O, por el contrario es una oportunidad para reforzar los Estados de Bienestar y acabar con las dinámicas de exclusión que afectan a una parte considerable del país? Lo que está claro, es que las elecciones en Grecia marcarán un hito. Voy a describir los escenarios de lo que , desde mi perspectiva, puede suceder en Grecia y Europa para continuar más adelante mi reflexión.

1º- Alexis Tsipras promueve una reestructuración ordenada de la deuda ante Bruselas, haciendo ver que, aunque hay que pagar las deudas, las personas están por encima del dinero. Merkel tendrá que evaluar pros y contras y lo más probable es que utilice su influencia en Bruselas para presionar en favor de una negociación que beneficie a los acreedores. En medio de este conflicto, (porque es indudablemente un conflicto), aumentará la presión hacia la UE no sólo por parte de la izquierda antistablishment sino también por parte de la derecha antistablisment. Con todo, los partidos tradicionales, los partidarios del inmovilismo y la Troika se verán impulsados a cambiar medianamente su discurso en favor de la austeridad o de buscar fórmulas más leves en caso de que Syriza consiga negociar la deuda. Será un escenario de tensión mediática, que intentará ( y probablemente consiga) desvirtuar ese consenso que existe entre los ciudadanos, por encima de credos e ideologías, que tiene que ver con mejorar sus formas de vida. Poco a poco, los partidos antiestablishment y establishment polarizarán sus alternativas para ganar. La posibilidad de que Grecia abandone el Euro no me parece lo más probable en los próximos meses, ya que la troika es consciente de las consecuencias nefastas que puede tener para el proyecto europeo la expulsión de uno de los países miembros.

2º La troika presiona demasiado y Tsipras se encuentra sin capacidad de maniobra para lograr lo prometido. Entonces, haciendo uso de su mayoría casi absoluta lleva a cabo reformas más modestas en el país y retrasa los recortes durante un tiempo. El problema sería que finalmente, tendría que volver a la lógica de la austeridad y su proyecto se vería como un proyecto parcialmente fracasado con consecuencias imprevisibles en relación con el comportamiento de los actores antistablishment europeos.

Ambos escenarios, uno de éxito , negociaciones y tensiones y otro de fracaso, negociaciones y resultados imprevisibles estarán en boca de los medios los próximos meses y más en España donde Podemos ya figura como primera fuerza política en intención de voto directa.

No obstante, el triunfo de Syriza es un paso de gigante que nos hace ver que estamos ante un cambio de paradigma que replanteará nuestras lógicas económicas, sociales y políticas de manera parcial. Y es que amigos, por mucho que parte del territorio heleno sean islas, no puede vivir aislado de la geopolítica. Nadie puede, ni siquiera Corea del Norte. Hoy, un día después de las elecciones, Syriza ha pactado los tres escaños que le faltan con el partido Griegos Independientes, una formación política euroescéptica y conservadora. Una derecha antistablishment que nada tiene que ver con la locura que representa Amanecer Dorado. Muchos podemistas aquí en España se han sentido decepcionados, a mí en cambio me parece una alianza entusiasta y coherente: Si Tsipras quiere presionar a la troika a un cambio de política económica y de discurso ¿qué mejor aliado que uno que comparta su diagnóstico aunque plantee soluciones diferentes a los problemas del país? Entre los dos se entenderán.

Los que aquí abogan porque hubiese pactado con el PASOK no se han enterado de nada: Nos encontramos inmersos en una batalla política que sitúa transversalmente a las fuerzas políticas en vez de situarlas en el espectro izquierda-derecha. Una batalla que sitúa en un lado a los que quieren profundizar en la lógica de los mercados financieros globalizado y a otro a los que quieren recuperar ( y reinventar) parcialmente las competencias del Estado-Nación como medio para recuperar la soberanía (que puede ser de los ciudadanos griegos o de los ciudadanos europeos) y el bienestar de sus ciudadanos. En este conflicto, lo que manda es la posición de poder que un Estado o grupo de Estados tiene en el sistema internacional,un sistema internacional que está cambiando cada vez más por la influencia de los países emergentes. El diagnóstico geopolítico se impone a la ideología y sitúa a los actores antistablishment de diferentes posicionamientos ideologícos en el mismo bando. Esto es lo que Tsipras ha sido capaz de intepretar y una diferencia entre Syriza y Podemos. Podemos en España no pactaría con Ciudadanos, UpyD o VOX(que a día de hoy es lo más parecido a Griegos Independientes en España) . ¿Os lo imagináis? A mi me parecía una buena manera de construir un consenso dejando fuera al bipartidismo . Pero Iglesias preferirá antes pactar con la izquierda separatista más radical que además representa al establishment más antiguo: Esa es la diferencia entre España y Grecia por la cual, yo puedo apoyar a Syriza en Grecia y no respaldar a Podemos en España.

La idiosincrasia de nuestro país, impide realizar una política de alianzas pragmática porque nuestro proyecto de país está en tela de juicio permanente y esto no es culpa de Podemos,sino que viene desde la Transición. No supimos dar con elementos simbólicos que significaran lo mismo para la derecha y la izquierda y el pasado sigue teniendo mucho peso impidiendo tener una concepción y proyecto de país. Hasta que no resolvamos ese problema, alianzas como la que Syriza ha realizado con Griegos Independientes o la que podría haber realizado con To Potami (bajo el compromiso de ser firmes con la troika) pueden resultar fallidos o polarizar excesivamente en torno a la escala izquierda-derecha. Nosotros, tenemos que entender también que por encima de las concepciones ideales, está la existencia de una posición en el escenario internacional.