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El fantasma que se agita en el Este

La que había sido llamada "soporífera campaña alemana", con buenos motivos para ello tras el pinchazo de Schulz, que no va a dimitir al considerar que no ha sido su culpa (y razón no le falta), y la gran popularidad de la canciller en prácticamente todos los sectores. Sin embargo, finalmente la CDU de la sempiterna líder germana ha sufrido más de lo previsto ante la subida en la recta final de AfD, su gran competidor por la derecha junto con el FDP. Y el resultado es una mala noticia para varios.

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(Imagen proveniente de DW, donde tienen, además, un gráfico interactivo*)

Primero, para Merkel y, sobre todo, para el SPD, los socialdemócratas germanos que han cosechado su peor resultado histórico y declarado su intención de pasar a la oposición. La "Gran Coalición" con los cristiano demócratas, rara pero no anómala en Alemania, ha podido hacerles sufrir en las urnas y han preferido ni perjudicar sus pretensiones electorales para el futuro, ni dejarle a AfD el liderazgo de la oposición a Merkel. Tiempo de reconstrucción para el segundo gran partido de Alemania.

Segundo, para la Unión Europea y las ambiciones de Macron. El buen resultado del FDP (liberales alemanes) y la renuncia a pactar por parte de los socialdemócratas, va a obligar a Merkel a buscar el apoyo de estos y de los verdes (en la llamada "coalición jamaicana", por los colores de los partidos, tal y como explicaba Tarek el otro día). A priori, podría resultar paradójico que los liberales supusieran un problema para la "profundización" de la Unión Europea y la agenda de reformas del líder francés, pero el FDP no es un partido liberal al uso, y su nuevo y mediático líder, Christian Lindner, ha sido muy crítico con la posibilidad de un ministro de finanzas europeo, el rescate a Grecia e, incluso, con la política de refugiados (siendo criticado por voces que sugerían que era una estrategia para obtener apoyos dirigidos a AfD.

Emil Kirchner, en 1988, ya situaba al FDP bastante más a la derecha que la CDU. No son liberales en el sentido lib-dem inglés o D66 en los Países Bajos, sino que se aproximan más al liberalismo económico y una línea más dura en otros aspectos. Con su postura sobre Europa, a pesar de definirse como el más "europeísta" de los partidos, pueden chocar las ambiciones reformistas al otro lado de la frontera. También pierde Merkel, puesto que tendrá que hacer encaje de bolillos para armar un gobierno con sus cristiano demócratas, los liberales más euroescépticos de la Unión, y los más pacifistas y escorados a la izquierda verdes, que, evidentemente, chocan bastante con el FDP.

La formación de esta coalición implicará la cesión de ministerios a miembros de esos socios junior, por lo que cargos de relevancia podrían ver su silla movida. Se habla de que el FDP querrá finanzas y los verdes exteriores, implicando la salida del veteranísimo Schäuble (Aquí habla de este baile y posibles salidas Christian Odendahl). Merkel querrá mantenerlo para preservar al ala conservadora de su partido, pero también tratar de equilibrar el poder de sus socios para poder presentarse como responsable de los triunfos políticos de la coalición. Le toca moverse, y mucho, a una canciller más que acostumbrada al combate político.

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(Imagen proveniente de Spiegel y cortesia de Cas Mudde. Muestra la distribución de apoyos a AfD en toda Alemania, con mayor color en zonas de más votos recibidos)

Tercera y última gran derrotada: la tranquilidad política alemana. Merkel es hoy más débil que ayer y tiene que unir a dos partidos muy diferenciados para poder gobernar, ha perdido a su principal socio de coalición (y aliado favorito cara a su agenda internacional) y ha visto cómo crecían rivales a su derecha. En la siguiente imagen se puede apreciar la sangría del partido de Merkel hacia FDP y AfD.
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(Aquí y aquí los enlaces a las imágenes]

El Este alemán (la antigua RDA), con mayor voto a AfD y Die Linke, parece haberse rebelado contra la política de la canciller en varias áreas. Se habla de educación y se habla de inmigración y terrorismo, y el miedo en el resto de Europa es que AfD consiga una segunda victoria sin tener que disputarla, desplazando el discurso del resto de los partidos más hacia la derecha (ya lo ha logrado, en parte, con el FDP). Será labor de Merkel mantener el rumbo de prosperidad de su país y evitar ceder a las presiones por la derecha, aunque la alianza que deba forjar probablemente haga su labor más complicada. Meses interesantes en una Alemania que se ha levantado con su bipartidismo dañado (ojo a este gráfico) y sin perspectiva de gobierno hasta, aproximadamente, Navidades. El fin de la tranquilidad pero no de la eternidad de la longeva Angela Merkel, un animal político que debe trabajar para reconstruir su apoyo electoral y hacer aún más competitiva a la poderosa CDU

*No he puesto resultados finales porque aún no son totalmente oficiales. Cito, en lugar de ello, dos tuits del gran Thiago Ferrer, siempre recomendable en citas electorales. Primero, este sobre el funcionamiento del sistema electoral alemán y luego este distintos aspectos de las elecciones de ayer.

Tirso Virgós Varela

Tirso Virgós Varela

(Ferrol, 1993) Derecho y Políticas por la UC3M. Liberalismo, federalismo e historia de las ideas. Hablo europeo en la intimidad.

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