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Recuperación económica, ¿un cuento para niños?

Después de 4 años de legislatura y con las vistas puestas en las elecciones generales del próximo día 20, en Génova ha tocado hacer balance sobre el camino recorrido por el Partido Popular en esta dura travesía. Sin duda, un mandato que no ha dejado indiferente a nadie, y que ha suscitado -para bien o para mal- una opinión pública de lo más variada.

Numerosos son los logros de los que saca pecho el partido de Mariano Rajoy, pero sin duda es el aspecto económico el “escudo” que utilizan para protegerse de las duras críticas del resto de partidos políticos. Y es que la recuperación económica parece ser una flauta que hipnotiza (o al menos intenta hacerlo) al conjunto de los electores. Pero, ¿han conseguido los populares mejorar realmente la situación económica? Y sobre todo, ¿es cierto que se ha iniciado esa salida de la crisis como indican desde Génova?

Para comprobar estos hechos voy a analizar la situación actual y la evolución experimentada en numerosos sectores, tales como el mercado laboral, el crecimiento macroeconómico, la deuda pública y la desigualdad entre la población.

  • EL MERCADO LABORAL

Con total seguridad el más polémico de todos, pues reducir el 21,4% de tasa de desempleo con la que se encontró en 2011 era la principal medida de urgencia que necesitaba nuestro país. Lejos quedan ya las elecciones pasadas y aún más lejos la famosa promesa electoral del Partido Popular de crear 3,5 millones de puestos de trabajo.

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Como podemos observar en la gráfica, los 2 primeros años de legislatura popular fueron aún más demoledores para el mercado laboral, llegando a alcanzarse en el año 2013 un 25,5% de tasa de desempleo, y terminando su mandato con la misma tasa que con la que empezaron.

Aun así, sería caer en el simplismo afirmar que en materia de creación de empleo el gobierno popular ha dejado España en la misma situación que cuando llegaron al poder, pues es necesario reconocer que ha invertido la tendencia destructiva hacia una nueva tendencia creadora de empleo desde dicho año 2013, enlazando 2 años consecutivos de reducción pronunciada de la tasa de paro.

Por tanto, podríamos terminar este apartado otorgándole un éxito rotundo al Partido Popular y a su polémica reforma laboral del año 2012, pero quedarse en la superficie de la cuestión no permite llegar a conclusiones claras.

La citada reforma laboral permitió (entre otras muchas medidas) abaratar el despido de los trabajadores y establecerlo como procedente por norma general. Además, el convenio de empresa prevalece sobre cualquier otro convenio, pudiéndose aplicar condiciones no pactadas en el convenio colectivo bajo justificación por causa económica, estableciendo así salarios y jornadas laborales que distan de los acordadas con los sindicatos. Sin duda alguna estableció un marco de empeoramiento de las condiciones laborales de los trabajadores para tratar de facilitar la contratación y remediar así la necesidad urgente de reducción de desempleo.

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Esta reforma laboral redujo de manera drástica las horas totales trabajadas en nuestro país, dato que, como podemos ver, choca bastante con la reducción de desempleados, pues ¿cómo es posible que a pesar de haber menos parados en 2014 que en 2012 el número de horas trabajadas sea menor? Distribuyendo y repartiendo los puestos de trabajo entre más población, con jornadas laborales de menos horas y fomentando la contratación a tiempo parcial, continuando así el camino marcado por la reforma del PSOE en el año 2010, que ya incentivó la creación de este tipo de contratos.

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Por lo tanto, a pesar de que el gobierno ha conseguido invertir esa tendencia de destrucción de empleo, hay que señalar que el que se está creando actualmente es un empleo precario de escasa remuneración (hay una reducción de los salarios pagados por empresas de 40.000 mill respecto a 2011) y con una jornada laboral a tiempo parcial que ha extendido la figura de lo que se conoce como “trabajadores pobres”, que son aquellos que a pesar de tener un puesto de trabajo, éste consta de una ínfima remuneración que a penas les permite llegar a final de mes.

Concluyendo así este apartado, parece ser que la mejora en el aspecto laboral de nuestra economía no es más que una cortina de humo que intenta ocultar la necesidad de una reforma urgente que mejore la situación de los trabajadores del país, especialmente en un marco en el que el crecimiento macroeconómico parece ser ya una cuestión innegable (ver apartado siguiente) pero el cuál no está consiguiendo ser acercado al conjunto de la población.

  • CRECIMIENTO MACROECONÓMICO

Probablemente el punto fuerte del gobierno del Partido Popular durante estos 4 años, y es que en los últimos meses no hemos parado de escuchar tanto al presidente Mariano Rajoy como al ministro de economía Luis de Guindos repetir hasta la saciedad que España es el país de Europa que más está creciendo.

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Actualmente y desde el año 2014 España está realizando un crecimiento del PIB entorno al 2,5-3%, muy superior al de otros países de la zona euro como Francia y Alemania, y aún mayor que el de Italia. El crecimiento de los 4 países sigue siendo positivo, y notamos cierta tendencia de aceleramiento a partir del año 2014 y, especialmente, en el primer trimestre del año 2015, gracias a las medidas expansivas iniciadas por el BCE que, aunque no acaban de producir el resultado esperado, están dinamizando la economía y bajando el tipo de cambio del euro respecto al dólar, fomentando así el aumento de las exportaciones y el crecimiento económico.

Por este motivo, podemos afirmar que este crecimiento macroeconómico no es fruto solitario de las acciones y medidas llevadas a cabo por el gobierno, sino que es una situación global que está afectando al conjunto de los países de la zona euro y que tiene su principal origen en las decisiones tomadas desde Frankfurt

Estas medidas expansivas que conllevan la reducción del tipo de cambio nominal, junto con el abaratamiento significativo del precio del barril de Brent crean las condiciones idóneas para que se dé este hecho.

Aun así, bien es cierto que estas situaciones no están afectando a todos los países por igual, y que casualmente -o no- están teniendo mayor incidencia en nuestro país, pues el crecimiento que nuestra economía está experimentando actualmente es mucho mayor que el de resto de países europeos (la zona euro creció en el último trimestre un 1.6% mientras que España se sitúa cerca del 3%). Esto se debe principalmente a un aumento significativo de la balanza comercial desde el año 2011, y a una importante recuperación en el consumo.

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No obstante, no es de extrañar que 7 años después del inicio de la crisis el consumo haya aumentado significativamente, pues este hecho es algo habitual en todas las recesiones económicas experimentadas a lo largo de la historia. Esto se debe a que a pesar de que las familias y las empresas reducen inicialmente su consumo por miedo y temor a lo que pueda venir en los años venideros, la sociedad no sigue este comportamiento de forma interminable, sino que progresivamente se acaba ajustando a las nuevas situaciones y comienzan poco a poco a incrementar su consumo y su confianza en la economía.

Por tanto, el aspecto macroeconómico es la asignatura con mejor nota del Partido Popular, ya que aunque cuenta con factores exógenos muy favorables, lo cierto es que han sabido utilizarlas para que afecte a nuestra economía con un impacto mucho mayor que el resto de países de la zona euro.

  • DEUDA PÚBLICA Y PRIMA DE RIESGO

Después de dos legislaturas del PSOE de “continuo despilfarro y derroche” (o eso afirman desde Génova) que dejaron la famosa “herencia socialista”, el Partido Popular se vio en la necesidad de iniciar fuertes medidas de austeridad que permitieran recortar el gasto público y reducir así el déficit y la deuda para cumplir con los compromisos con Bruselas. 4 años después parece ser que el gobierno de Rajoy ha sido incapaz de contener este incremento sin precedentes de la deuda, que casi ha alcanzado en los últimos meses el 100% del PIB, y que forma, junto con la precariedad laboral, la principal preocupación económica actualmente.

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Y es que parece ser que a pesar del tijeretazo que se dio a sanidad, educación, al gasto por desempleo y a dependencia, el PP se ha visto incapaz de detener un crecimiento continuado hasta niveles realmente alarmantes de la deuda pública. Por tanto, parece ser que el partido que despilfarra y derrocha dinero público no es el Partido Socialista, que a pesar de que su deuda creció hasta el último momento de su mandato ésta era de apenas del 70% del PIB, frente al 98% actual.

Sin embargo, bien es cierto que los intereses de esta deuda pública son ahora mucho menores que los que había en 2011, debido a la caída experimentada por la prima de riesgo durante el gobierno del Partido Popular.

Hasta tal punto ha caído la prima de riesgo, que el mismo día que los populares llegaron a la Moncloa era de 472 puntos, y aunque alcanzó su máximo con este gobierno en julio de 2012 con 612 puntos, ésta ha reduciéndose de forma continuada hasta encontrarse en los 106 puntos actuales.

Sin duda alguna, junto con el crecimiento macroeconómico, la reducción considerable de la prima de riesgo es otro de los logros con el que el gobierno puede sacar pecho por su gestión económica.

  • DESIGUALDAD

Al fin y al cabo un crecimiento macroeconómico importante como el experimentado en los últimos meses no sirve de nada si desde el gobierno no se toman medidas que permitan distribuir esta riqueza generada entre el conjunto de la población, y crear así una mejora colectiva que se traduzca, nuevamente, en crecimiento económico.

Para analizar si este reparto de riqueza se hace, o no, de forma que fomente la igualdad de la población se utiliza el Coeficiente de Gini, que toma valores desde 0 (perfecta igualdad) hasta 100 (completa desigualdad).

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Como vemos en el gráfico, España se encuentra junto con países como Grecia o Lituania en niveles de desigualdad, experimentando una ligera caída en el año 2013, pero acentuándose más gravemente en el año 2014, llegando hasta los 34,7 puntos. Sin duda alguna, ni el Partido Socialista ni el Partido Popular han sabido hacer frente a este aumento de la desigualdad, a diferencia de otros países como Francia, que desde el año 2011 lleva reduciendo esta brecha económica de forma continuada.

Además, la tasa de riesgo de pobreza o exclusión social ha sufrido un fuerte crecimiento durante la legislatura del Partido Popular, especialmente en el año 2014 cuando esta tasa (AROPE) llegó a alcanzar un 29,2%; situación lógicamente predecible cuando ante el continuado incremento de hogares que no reciben ingreso alguno el gobierno responde con recortes en servicios sociales y con un desmantelamiento del Estado de Bienestar.

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Así pues, y de forma general, podemos concluir que el resultado económico obtenido por el Partido Popular durante estos 4 años goza de ciertos puntos favorables, especialmente por el crecimiento del PIB y por la importante reducción de la prima de riesgo.

No obstante, numerosos son los problemas que no solo continúan, sino que se han visto incrementados durante esta legislatura, y que ponen de manifiesto la necesidad de cambiar las políticas sociales actuales para que este crecimiento económico se traduzca en mejoras de la calidad de vida de la ciudadanía y evitar así continuar con una política de recortes y de precariedad laboral que no ha hecho más que empeorar la situación de la mayoría de la sociedad.