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¿Por qué una huelga feminista?

8 de marzo de 2018. Hoy va a ser un día histórico para el movimiento feminista a lo largo y ancho del globo terráqueo. Hoy todas las feministas nos levantamos para demostrarle al mundo que estamos hartas y que este sistema misógino, machista y patriarcal tiene fecha de caducidad.

Hoy las mujeres estamos convocadas a una huelga internacional, que no solo es laboral como muchos piensan, sino en la que también dejamos de dar los cuidados que nos son adjudicados por el hecho de ser mujeres, no consumimos y tampoco asistimos a clase. Porque si nosotras paramos, se para el mundo.
Llevan siglos haciéndonos a un lado, invisibilizándonos, vejándonos, ninguneándonos, humillándonos, acosándonos, agrediéndonos, abusando de nosotras, violándonos y asesinándonos. Siguen haciéndolo y día a día luchamos para que todo eso acabe, para seguir vivas, para empoderarnos y ser libres de una vez. Para que no tengamos que volver a gritar “¡NI UNA MÁS!”.

La huelga tiene cuatro dimensiones porque, aunque sea el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, las mujeres tenemos muchas barreras más allá del ámbito laboral; en el doméstico y en el académico. Además, también jugamos un papel muy importante dentro de los mecanismos de consumo. Mecanismos que, siendo más de la mitad de la población mundial, podemos frenar si dejamos de participar en ellos. Así, exigimos un modelo económico más sostenible, en el que los derechos de las trabajadoras estén asegurados y sean dignos.
Paramos de trabajar para demostrar que somos imprescindibles en el mercado que nos asfixia, con una brecha salarial que genera en España sueldos hasta un 23% menores que los de los hombres por el mismo trabajo realizado. En esta jornada laboral las mujeres desaparecemos, porque queremos que se nos reconozca y probar que, sin nosotras, el mercado y la economía no pueden sobrevivir.

El trabajo de cuidados y el doméstico, indispensables para la reproducción social de la vida, siempre ha sido nuestra labor. Siempre se nos ha asignado y se nos ha obligado a desempeñarlo. Queremos ponerlo en valor, reconocer los cuidados, reivindicar que es un papel de todas y de todos, y hoy no vamos a llevarlo a cabo nosotras.

En el plano académico, las estudiantes faltaremos a clase, porque ni siquiera en nuestros centros de aprendizaje y formación tenemos espacios seguros, inclusivos y feministas. Se nos sigue escuchando menos por ser mujeres, se sigue apreciando menos nuestros esfuerzos y resultados e incluso somos acosadas en nuestros lugares de estudios. Hoy las alumnas también alzamos la voz para poder de una vez tener un sistema educativo en el que se nos valore, se nos respete y se nos dé a nosotras y a nuestros compañeros una educación en igualdad, transversal y rica en diversidad.

Además, la lucha feminista ha de ser de TODAS las mujeres. Dentro del propio movimiento unas tenemos más privilegios que otras. Debemos revisarnos, deconstruirnos y ser inclusivas con las compañeras racializadas, las trans*, las que tengan diversidad funcional, las pobres, las migrantes, las lesbianas, las bisexuales, las inter, las queer… Tenemos que estar las unas para las otras, solo juntas podremos derribar este sistema que nos oprime, asfixia y asesina por el hecho de ser mujeres.

Nos levantamos por nosotras y las que vienen, pero no podemos olvidarnos de las que ya no están, de todos los feminicidios que se comenten cada día en todo el mundo. 99 solo en España en 2017. Hermanas que son asesinadas por sus (ex) parejas, familiares, amigos, conocidos o desconocidos. Cuyo único “error” fue ser mujeres en una sociedad construida en nuestra contra, para dominarnos y doblegarnos. Pero se acabó. Nos levantamos, gritamos y luchamos, lo hacemos y haremos hasta que por fin podamos ser libres de toda opresión.
Y tú compañero, como aliado, no hagas huelga. Hoy tu papel es apoyarnos y quedarte en el segundo plano que te corresponde dentro de nuestra lucha. Hoy no faltes al trabajo aunque los sindicatos hayan convocado una huelga que también os incluye, porque resulta que para esto la diferenciación entre géneros no es legal (qué cosas). Si es que faltas, que sea porque te has quedado en casa realizando todo el trabajo doméstico y de cuidados que tu amiga, pareja, hermana, tía, madre o abuela hoy no va a llevar a cabo porque ella sí está ejerciendo su derecho a huelga como mujer. Pero este es el punto de partida, empezamos el 8M a repartirnos el trabajo doméstico y de cuidados que es de todas y todos, pero no se acaba hoy. Y si eres estudiante, no faltes a clase, que se note la ausencia de tus compañeras. Puedes pasarle los apuntes del día a todas aquellas que hoy deciden secundar esta huelga. Si a pesar de todo lo que acabo de indicarte, estás libre, asiste a la manifestación, pero siempre en el bloque mixto, sin intentar ser protagonista de ningún espacio y siempre al final del todo.

Y a ti, compañera, te animo a que salgas, que cojas toda tu rabia, frustración e impotencia, y las conviertas en voz para gritar y empapar nuestras calles del más vivo y bonito violeta que hay: el FEMINISMO.