Nuevos Partidos Políticos en España: Entre el cambio profundo y la “Transición Familiar”

Desde los últimos 6 años , estamos viviendo una coyuntura de la situación socio-política internacional que está afectando, de un modo particular e interesante a España. Lo que caracteriza a nuestro país dentro de esta coyuntura de cambios es que vivimos una crisis institucional además de estar afectados por una recesión económica de difícil salida. Pero eso lo sabemos todos.
De lo que pretendo hablar hoy, es del aluvión de nuevos partidos políticos que están apareciendo a raíz de esta crisis políticas y sobre el papel que pueden jugar dentro del panorama político español.
Bien, en el contexto de las negociaciones de Paz con ETA por parte del gobierno de Zapatero, empezaron a surgir partidos políticos que clamaban en favor de un cambio. Estos partidos políticos pueden ser agrupados bajo el término de Regeneracionistas. Por primera vez hubo un pulso al statu quo de los partidos dominantes del sistema constitucional, introduciendo nuevos temas en la debate político español (o, como decimos los de Ciencia Política, un clivage), Estos clivages serían:
– La racionalización de la administración autonómica aclarando qué asuntos son competencia autonómica y cuáles estatales.
– Reformar la Ley Electoral y las circunscripciones para que los partidos pequeños tengan una representación más real en función con los votos que alcanzan
Hoy día, estos temas están en la agenda política de gran parte de los partidos: Todos han asumido que tienen que ser más transparentes y hablar de cambios si quieren alcanzar un buen resultado. El Movimiento 15-M visibilizó de modo directo y simbólico , las quejas de una gran parte de la opinión pública y fue a partir de ese momento cuando empezó a hablarse del “PPSOE” , dando a entender que los dos principales partidos eran iguales en la mayoría de los temas y se empezó a hablar de “cambios políticos urgentes” en las redes sociales, en los bares (las verdaderas redes sociales) y hasta en el metro. Necesitábamos y seguimos necesitando cambiar el rumbo , pero no sabemos hacia dónde queremos ir.
En los últimos años, la gente habla de política con hartazgo y es que no es para menos: la corrupción se ha visibilizado entre los partidos principales, que llevan imputados en sus listas y hasta salpica ya hasta a la familia del Rey , uno de los indiscutibles promotores del Régimen del 78. Sin embargo , estos nuevos partidos que están surgiendo de cara a las Europeas, ¿ Ofrecen una alternativa de cambio real al statu quo , en relación con el hartazgo general, o en línea con el Gatopardo, se trata de “cambiar todo para que nada cambie”? Yo más bien creo que estamos en lo segundo pero que la fase de buscar alternativas reales llegará, tal y como explicaré en las líneas que siguen.
– Si vemos el manifiesto fundacional de VOX y de Podemos , desde ambos lados del abanico político, vemos que las reformas en que ahondan ponen nuevos temas sobre la mesa, como la existencia de las Comunidades Autónomas y del pago de la deuda de la Troika. Sin embargo, no vemos ningún reclamo de apostar por un modelo presidencialista, en el que escojamos directamente al Presidente del Gobierno y tengamos al mismo tiempo un justicia independiente. Se habla de ésto ultimo de un modo retórico pero con propuestas ambiguas sin ofrecer un claro método para separar los poderes. Sólo dan vueltas sobre lo mismo. De la República no habla Podemos, que se sitúa a la izquierda de IU y el propio IU, aunque “aspira a una república federal” no propone más alternativa económica que volver a la situación de bonanza de los servicios públicos que había en 2006.
En definitiva, España quiere un cambio pero todavía ningún partido, ni siquiera los nuevos presenta una alternativa estructural. Se presentan pequeños cambios frutos de una transición que he denominado “Transición Familiar”, un fenómeno que dificulta los cambios y que se caracteriza por aumentar el número de partidos, pero ponerlos en manos de las mismas élites de los principales partidos. (una, venida del Felipismo , socialdemócrata y otra del Posfranquismo.) ¿ El objetivo? Mi teoría es que las élites de los partidos deslegitimados se integren (o integren a sus familiares , que ya están viejos algunos) , ya sea por la vía política, la vía asesora o la económica (dando apoyos mediáticos , invitando a conocidos a entrar en sus filas ) en nuevos partidos que , por el hecho de ser nuevos son todavía legítimos a ojos de los ciudadanos . La idea de estas élites de los principales partidos, es encauzar los cambios que son imprescindibles sin abandonar del todo los resortes del Poder.
Por otra parte, los ciudadanos ven ,año tras año, el paro y la corrupción aumentan. Escribo este artículo ciñéndome a los manifiestos que, hoy por hoy , presentan sus partidos. Pero es evidente que el número de clivages políticamente incorrectos aumentará año tras año , alimentado por los partidos nuevos , que deberán ser inteligentes a la hora de integrar a políticos relevantes provenientes de los partidos mayoritarios La introducción de nuevos temas de debate será enteramente positiva a largo plazo y si las nuevas fuerzas logran representación en las Europeas, con el cuantioso dinero que esto último supone, será más plausible formular nuevamente la política de España . No está mal ir poco a poco, pero sí hay que recalcar que las fuerzas actuales todavía no están capacitadas para ofrecer debates que implican a todo el modelo constitucional como el binomio Monarquía – República y el binomio eterno de Presidencialismo- Parlamentarismo, debate que no puede abreviarse con consignas a favor de las listas abiertas. De momento, toca seguir pensando y actuando, como siempre

Isidoro Sevilla

Isidoro Sevilla

Sociólogo y politólogo por vocación. Máster en comunicación política e institucional e interesado en geopolítica. Con la idea de esforzarme día a día en todos los ámbitos de mi vida.

Más