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Llevaban bastantes años en las quinielas del Nobel de Economía, por lo que al final sólo era cuestión de tiempo que Esther Duflo, Abhijit V. Banerjee y Michael Kremer recibiesen dicho galardón. Este año el Nobel se ha concedido a la capacidad de estos economistas para motivar un cambio radical en la forma de luchar contra la pobreza y, por extensión, para abrir camino a nuevas metodologías en el campo del desarrollo económico.

Cuando hablamos de un cambio radical en la forma de luchar contra la pobreza, hablamos de una forma de pensar completamente nueva a la que anteriormente existía, más teórica que práctica. Si bien dentro del campo de la economía experimental ya existían precedentes, ha sido por influencia de los premiados por lo que a día de hoy las políticas de lucha contra la pobreza se basan cada vez más en resultados constatables y cuantitativos que en tendencias ideológicas y opiniones personales, por muy fundadas que éstas pudiesen estar.

Pongamos un ejemplo clásico: ¿es útil la ayuda a los países en desarrollo? La literatura de la economía del desarrollo es ambigua respecto a este tema. Para unos, como Jeffrey Sachs (2006), las ayudas económicas funcionan moderadamente bien y son una vía para fomentar el crecimiento económico; pero otros, como Easterly (2004), argumentan que la correlación entre ayuda y crecimiento económico es insignificante e incluso negativa.

Sin embargo, ninguno de las dos puntos de vista nos permite generalizar. El éxito de las ayudas económicas puede variar en función de factores como los niveles de corrupción o de inmigración, e incluso puede que varios de dichos factores estén íntimamente correlacionados, lo cual complica todavía más el problema. Llegados a este punto, ¿cómo hacemos para poder eludir todos estos costes de transacción que enturbian el análisis económico para poder producir resultados consistentes y generalizables?

En este sentido, los autores defienden que la ayuda al desarrollo debe ceñirse a la evidencia empírica basada en experimentos aleatorizados controlados —Randomized Control Trials (RCT)— para diferenciar entre los proyectos que son efectivos en reducir la pobreza e incrementar la prosperidad de la población, y los proyectos que fracasan. Tan simple y tan importante.

Aunque son muchos los ámbitos en los cuales los autores han hecho aportaciones relevantes, merece la pena destacar los estudios acerca del incremento de la escolaridad atendiendo al número de escuelas públicas en Indonesia,   los cambios en el nivel de las pensiones de los abuelos sobre la escolaridad de los niños y  la efectividad de los microcréditos.

Los microcréditos, de los que ya se habló en su día tras la concesión del Nobel de la Paz en 2006 a Muhammad Yunus (2002) y al Grameen Bank, han sido considerados una herramienta fundamental para el crecimiento económico en los países en vías de desarrollo. Sin embargo, tras varios estudios desarrollados por Duflo (2015) y Banerjee (2013) en coordinación con el J-PAL —el Abdul Latif Jameel Poverty Action Lab, fundado por ambos—, los autores demostraron que los microcréditos no tenían efecto sobre el desarrollo de la región o del incremento del bienestar.

Sin excluir los localizados casos de éxito, lo que nos interesa es el efecto medio. En consecuencia, la pregunta es: ¿hay más gente que gana con los microcréditos y amplía su negocio, o por el contrario tienen un efecto negativo sobre los usuarios debido a la deuda impagada o a problemas de pago?

En este sentido conviene reseñar las principales diferencias con los préstamos tradicionales: la cuantía más reducida del microcrédito (entre 100$ y 500$), sus elevados tipos de interés (superiores al 30% anual), las devoluciones periódicas (semanales o bisemanales) y el número de prestatarios (préstamos grupales en vez de préstamos individuales). Todos estos mecanismos están diseñados para garantizar la devolución del préstamo más que favorecer la flexibilidad empresarial —flexibilidad que aliviaría la pobreza.

Sin embargo, sin un enfoque cuantitativo es difícil llegar a una conclusión sobre su efectividad real. Las empresas micro-financieras argumentan que en condiciones de información asimétrica y sin unos mecanismos adicionales es difícil localizar al emprendedor adecuado, al que después le podrían otorgar condiciones más afines a su proyecto concreto. No obstante, por el lado del consumidor, éste no entiende por qué realiza un pago para un producto que realmente no necesita o bien va a adquirir sin un beneficio concreto. La solución abordada por Banerjee y Duflo consistió en realizar experimentos aleatorizados controlados RCT—, seleccionando dos grupos distintos de población tan homogéneos como fuera posible entre ellos, pero separados entre sí de tal forma que a una mitad le fuera ofrecido un microcrédito —o condiciones favorables para recibirlo— y a la otra mitad no. A lo largo de los años se hizo un seguimiento de ambas poblaciones sobre diversas variables recogidas mediante encuestas y otros datos significativos, comparando resultados al término del experimento. Los autores realizaron RCTs en Marruecos, Mongolia, Bosnia-Herzegovina, México, India y Etiopía, y posteriormente en Filipinas y Tailandia.

La siguiente tabla ha sido extraída del artículo basado en el estudio realizado en India (2015), considerado el mejor RTC por el tamaño muestral —cerca de 2800 encuestados— y por los recursos con que se contó, y nos muestra el valor total de la creación de negocio —incremento en la producción— producido durante el experimento.

Fuente: Banerjee, A., Duflo, E., Glennerster, R. and Kinnan, C. 2015. The Miracle of Microfinance? Evidence from a Randomized Evaluation. American Economic Journal: Applied Economics.

El panel A presenta los resultados sobre el número de negocios al fin de la primera encuesta —entre 15 y 18 meses desde el inicio del experimento—, mientras que el panel B muestra los resultados sobre el número de negocios al término de la segunda encuesta —dos años desde la primera. En ambos casos, la variable relevante de análisis es Treatment, que diferencia entre los individuos tratados por el experimento y los no tratados, y constatamos que el efecto del microcrédito sobre los beneficios de los negocios  no es estadísticamente significativo, ni tampoco en el número de negocios en propiedad.

Sí señala resultados puntuales en el incremento del número de activos, que se incrementaron en 389$ (ateníendonos a los datos del último año en relación con la primera encuesta) y en 1288$ (si consideramos el valor del negocio acumulado real del negocio al término de la segunda encuesta); pero ambos resultados tienen sentido lógico si tenemos en cuenta que uno de los principales usos del microcrédito fue la compra de activos. Asimismo, cabe destacar el nivel de empleabilidad femenina (si de media el 90% de los receptores del microcrédito son mujeres, parece razonable que esta variable sea estadísticamente significativa), pero en números absolutos no son datos relevantes.

En definitiva, se trata de un premio Nobel que reconoce los avances de la Economía del Desarrollo Económico mediante el uso de técnicas cuantitativas, y más concretamente a unos investigadores que han contribuido de forma importante a cambiar la mentalidad acerca de qué políticas son adecuadas para combatir la pobreza y favorecer el desarrollo económico. Un motivo más para pensar que África tiene solución.


Banerjee Abhijit, Dean Karlan, and Jonathan Zinman. 2015. Six Randomized Evaluations of Microcredit: Introduction and Further Steps: Dataset. American Economic Journal: Applied Economics, 7(1): 1–21.

Banerjee, A., Duflo, E., Glennerster, R. and Kinnan, C. 2015. The Miracle of Microfinance? Evidence from a Randomized Evaluation. American Economic Journal: Applied Economics, 7(1): 22–53.

Banerjee, Abhijit Vinayak. 2013. Microcredit Under the Microscope: What Have We Learnt in the Last Two Decades, What Do We Need to Know?.  Annual Review of Economics, 5:487-519.

JD Sachs. 2006. The end of poverty: Economic possibilities for our time. Penguin Books.

W Easterly, R Levine, D Roodman. 2004. Aid, policies, and growth: comment. American economic review. 94(3): 774-780.

Yunus,Muhammad.(2002).Grameen Bank II. Designed to open new possibilities. Dhaka:Grameen Bank.