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La cuestión del Espacio Público (I): Introducción

Esta serie de artículos enmarcados bajo la rúbrica de “La Cuestión del Espacio Público” forman parte de una investigación sobre el espacio público en Madrid y las políticas públicas que intervienen en éste. Se trata por lo tanto de una serie de reflexiones en torno a la dimensión política del espacio público, así como su interconexión con las dimensiones social, simbólica y económica. Se divide en 7 partes: (I) Introducción (II) ¿Qué es y qué no es? (III) La Economía Política (IV) Lo Simbólico y lo Social (V) Henri Lefebvre (VI) Institución y Periferia y (VII) La Dimensión Política.
Pido disculpas con antelación por lo posiblemente inconexo o fragmentario que resulte a veces, fruto de ser parte (y sólo eso) de una investigación más amplia.

El interés por “lo urbano” y la ciudad no ha dejado de crecer en los últimos años, tanto en el campo académico como en las políticas públicas, debido en parte al simple hecho de que la población mundial está cada vez más urbanizada. La tasa de urbanización mundial se sitúa hoy en torno al 54% (Banco Mundial, 2016), sobrepasando el 75% para los países del Primer Mundo. Esta tasa se acrecienta fundamentalmente gracias al impulso de las ciudades de los países en desarrollo y del desarrollo de las megaciudades (Fernández, Muguruza, Azcárate, Santa-Cecilia, & Cortés, 2015:238). Este hecho se traslada al campo de la política en el momento en que se toma conciencia de la envergadura de las decisiones a tomar para “gestionar” esta masa poblacional.

Sin embargo, más allá de estas preocupaciones oficialistas, las ciudades, tanto en el Norte como en el Sur, tienen que enfrentar numerosos y novedosos problemas, propios de las dinámicas del sistema capitalista contemporáneo, globalizado y desequilibrador en cuanto al espacio (Harvey, 2007). Es en las ciudades donde se producen las desigualdades más grandes entre la población, donde se producen las verdaderas tragedias humanas de la segregación espacial, la ghettificación, la securitización, las condiciones infrahumanas de vivienda, la alienación con el espacio… Estos fenómenos son, como argumentan el geógrafo urbanista Jordi Borja y la arquitecta-urbanista Zaida Muxí (Borja & Muxí, 2000), más bien consecuencias y no causas del propio funcionamiento de las ciudades. Paradójicamente, algunos autores llevan varias décadas anunciando enfermedades sociales mortales en las ciudades en lo que viene siendo un entierro sospechosamente largo de la difunta ciudad. Borja y Muxí resumen la cartelera de esta muerte anunciada de la siguiente manera (Borja & Muxí, 2000:9):

«El siglo XX ha sido periódicamente calificado no solamente como el siglo de las ciudades, sino que también se lo ha sido calificado como el de la muerte de las ciudades, por Jane Jacobs (1973) y más recientemente por Françoise Choay (1994). Todo lo que es sólido se disuelve en el aire como argumenta Marshall Bauman (1991). La dinámica objetiva del capitalismo urbanicida que necesita destruir para acumular como explica David Harvey (1996). Es la ciudad fragmentada de Jonathan Barnett (1996), la ciudad del Quartz de Mike Davis (1992), The Edge City de Joel Garreau (1991) o la “Ville emergente” de la exposición del Instituto Francés de Arquitectura (1997). La ciudad difusa o sin límites de Francesco Indovina (1991) o Michele Sernini (1996). La Metápolis de François Ascher (1995), quien es probablemente el que mejor ha sintetizado la cuestión».

No obstante, la mayoría, por no decir la totalidad de estas patologías y calificativos de lo urbano que enumeran, hacen referencia a o están subsumidos en el espacio público. Es donde se materializa, donde se manifiesta con mayor intensidad esta “crisis de la ciudad” (Borja & Muxí, 2000:26). Es también donde se muestran los nuevos desafíos en el siglo XXI. Hoy los espacios públicos de las ciudades europeas (no incluimos el urbanismo estadounidense, con problemáticas más exageradas y modelos de ciudad un tanto diferentes a los de este lado del “charco”) adolecen de numerosas patologías, algunas más sociales, otras más propiamente geográficas. La mayoría pueden abrigarse dentro del paraguas de la “privatización del espacio público”, que englobaría cuestiones tan diferentes como la especulación con el uso de los suelos, la conquista de los mercados en el planeamiento urbano, los privately owned public spaces (pops) (Kayden, 2000) o el desuso social y político de las calles y plazas en beneficio de actividades comerciales y de ocio comercializado. Otras patologías que no entrarían dentro de la rúbrica mencionada podrían ser la securitización del espacio público, la alienación generalizada con respecto del espacio, la mixofobia (Bauman, 2006), la agorafobia (Borja & Muxí, 2000), etc.. Esta apreciación no es ninguna novedad; encuentra probablemente su primera conceptualización en la actitud blasé de Georg Simmel. Todas estas problemáticas responden a un triple proceso negativo en la ciudad actual (Borja & Muxí, 2000:17):

«1) De disolución, por el debilitamiento de la polis, es decir, ciudad de ciudadanos debido a la urbanización desigual;
2) de fragmentación, por la excesiva sectorialización de la Administración, por la multiplicación de elementos dispersos y monovalentes y de no-lugares (Augé, 1993);
3) y de privatización, tanto por la segregación por clases sociales, como por la ya mencionada conquista de las plazas y mercados por los centros comerciales y la especulación inmobiliaria».

Para ampliar sobre el papel del espacio público: "Gentrificación, espacio público y modelo de ciudad", Fidel Oliván en Polikracia, 2017.

En definitiva, somos capaces de medir la calidad de vida en una ciudad -social, cultural y estéticamente- tomando el pulso al estado del espacio público. En palabras de Borja (Borja & Muxí, 2000:9): «Es un factor sintomático que se considere al espacio público no solamente como un indicador de calidad urbana, sino que también como un instrumento privilegiado de la política urbanística para hacer ciudad sobre la ciudad». Este apunte es imprescindible: si es el “termómetro” de la calidad urbana, también es el “campo de batalla” desde donde se puede transformar la ciudad, desde donde se pueden atajar las diversas problemáticas en dos direcciones. Por un lado, desde la institución, ya que el espacio público es el espacio de la intervención pública institucional, fundamentalmente local de los ayuntamientos, debido a la titularidad del suelo. Pero también y necesariamente desde la calle, desde las plazas y desde la movilización ciudadana, puesto que el espacio público es el lugar de la formación de la ciudadanía, el lugar de las movilizaciones sociales y la acción colectiva.

El espacio público ha sido tratado por numerosos autores, al calor del boom de la sociología urbana francesa sesentayochista. El padrino de este concepto es sin duda el autor francés Henri Lefebvre con su La production de l’espace (Lefebvre, 1974), que establece las bases sobre el debate posterior del término y sus características. Debate que irá apagándose poco a poco, gracias en parte a las intervenciones críticas de Castells (España, 2016:42) hasta su resurgir en las dos últimas décadas con los teóricos geógrafos radicales: Edward Soja desde la posmodernidad (Soja, 1989) y David Harvey desde el materialismo histórico-geográfico (Harvey, 1984, 2007). Más allá de estos “clásicos modernos” se encuentran los trabajos de otros pensadores de lo urbano como Stanek (2011), Schmidt (2005), Brenner (2014) y Elden (2004), que han reactivado el debate sobre la importancia del espacio público urbano. En el caso español, sobresalen los estudios de Borja y Muxí (2000), Manuel Delgado (2015) y Kike España (2016), significativamente coincidentes con una oleada de nuevas ediciones y por lo tanto de difusión de la obra de Lefebvre.

Para ampliar sobre Lefebvre: "La cuestión del Espacio Público (V): Henri Lefebvre", Fidel Oliván en Polikracia, 2018.

En esta serie de artículos nos aproximaremos al “espacio público”, concepto cotidianamente cercano y familiar pero analíticamente escurridizo y complejo, definiendo en esta primera sección lo que entendemos por espacio público. En el siguiente título trataremos lo que David Harvey llama la Economía Política del espacio público a nivel global y cómo ésta se estructura de manera específica en el caso madrileño y español. Seguidamente, veremos cómo este concepto está evidentemente atravesado y construido por lo social, es decir, las interacciones sociales fundamentalmente, pero también como veremos de la mano de Lefebvre por lo simbólico. En cuarto lugar, haremos una pequeña contextualización política del espacio público de Madrid definiendo el concepto de periferia y las políticas públicas que se han ido diseñando y ejecutando desde la institución. Finalmente, expondremos y analizaremos la dimensión política del espacio público a modo de conclusión.


Banco Mundial (BM) (2016). Banco de datos. Obtenido de https://datos.bancomundial.org/indicador/SP.URB.TOTL.IN.ZS

Bauman, Z. (2006). Confianza y temor en la ciudad. Vivir con extranjeros. Madrid: Tercer Sector.

Brenner, N. (2014). Implosions/explosions. Towards a study of planetary. Berlin: Jovis.

Borja, J., & Muxí, Z. (2000). El espacio público, ciudad y ciudadanía. Barcelona: Diputació de Barcelona, Oficina Tècnica de Cooperació.

Delgado, M. (2015). El espacio público como ideología. Madrid: Catarata.

Elden, S. (2004). Understanding Henri Lefebvre. Theory and the possible. Londres: Continiuum.

España, E. (2016). Reabrir la cuestión urbana. El derecho a la ciudad como práctica instituyente. Sevilla: Universidad de Sevilla.

Fernández, A., Muguruza, C., Azcárate, M. V., Santa-Cecilia, F., & Cortés, I. (2015). Iniciación a la geografía. La Tierra: un planeta habitado. Madrid: Editorial Universitaria Ramón Areces.

Harvey, D. (1984). «On the history and present condition of geography: an historical materialist manifesto». The Professional Geographer, 1-11.

Harvey, D. (2007). Espacios del capital. Madrid: Akal.

Kayden, J. (2000). Privately owned public space: the New York City experience. Nueva York: John Wiley & Sons.

Lefebvre, H. (1974). «La production de l'espace». L'Homme et la société. Sociologie de la connaissance marxisme et anthropologie, nº31-32, (págs. 15-32).

Schmid. C. (2005). Stadt, raum and gesellschaft. Henri Lefebvre und die theorie. Stuttgart: Steiner.

Soja, E. (1989). Postmodern geographies: The reassertion of space in critical social theory. New York: Verso.

Stanek, L. (2011). Henri Lefebvre on space. Architecture, urban research and the production of theory. Minneapolis, MN: University of Minnesota Press.

Fidel Oliván Navarro

Fidel Oliván Navarro

(Zaragoza, 1993). Politólogo y sociólogo por la Universidad Carlos III de Madrid. Investigador en Fundación RAIS. Promotor y coordinador de un proyecto de intervención social a través del boxeo.

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