/

La batalla interna del PSOE ahuyenta aún más el voto perdido

Este artículo apareció originalmente en Bez.es el día 18 de mayo de 2017.

En pleno proceso de primarias en el PSOE hemos escuchado poco sobre propuestas, modelo de partido o cambios que se quieran implementar. Si bien es cierto que tanto la candidatura de Patxi López, como la de Pedro Sánchez tienen algunas propuestas en este aspecto y la candidatura de Susana Díaz recientemente presentó sus propuestas, el funcionamiento interno del PSOE es relevante para la política nacional.

Actualmente en el PSOE chocan dos legitimidades, la de los militantes cuando ejercen su voto directamente para elegir a los secretarios generales y la de los representantes elegidos o nombrados para el Comité Federal. Esta fue una de las causas de porque no se alcanzó un Gobierno alternativo a Rajoy y de alguna forma, este choque de legitimidades, es una de las cuestiones que se trata de resolver con estas primarias.

Funcionamiento interno

A nivel federal/nacional, existe el Comité Federal y la Comisión Ejecutiva Federal. El primero sería cómo una especie de Congreso/Parlamento y el segundo cómo el Gobierno del PSOE. Usando el mismo símil, el secretario general sería como el presidente del Gobierno.

En este caso, el secretario general es elegido directamente por los militantes, como estamos observando en este proceso. Sin embargo, los miembros del Comité Federal no son elegidos en un proceso de primarias, algunos son miembros natos dependiendo de los cargos que se ostenten y otros (la mayoría) son elegidos en congresos, ya sea el Congreso Federal o congresos regionales, y se asignan más representantes según el número de militantes por federación. Es decir, que quienes controlan las diferentes federaciones tienen un mayor poder para influir en la dirección del partido a nivel nacional, ya que controlan una mayor parte del Comité Federal.

Este choque de legitimidades tuvo su mayor apogeo en el famoso Comité Federal que acabó con la dimisión de Pedro Sánchez, pero es que, además, a este problema se le suma el problema territorial. El mismo problema político que existe a nivel nacional también existe dentro del PSOE. Como explica Jorge del Palacio, la fractura territorial se palpa dentro del PSOE y la recogida de avales ha sido una buena muestra de ello.

Precisamente por eso, por ejemplo, Pedro Sánchez estuvo muy limitado a la hora de negociar la investidura. Para satisfacer a todas las federaciones en el Comité Federal se decidió no negociar ni con independentistas ni con el PP. Algo que precisamente muestra la evidencia, es que cuando un partido tiene conflictos internos pierde poder de negociación respecto a la formación de un Gobierno y por lo tanto sería más probable la formación de un Gobierno minoritario. De esta forma se limitaba mucho el margen para configurar un Gobierno alternativo o para apoyar al PP, una opción que nunca se debatió en los comités federales durante los procesos de negociación, pese a que finalmente esa fue la opción llevada a cabo por una parte del PSOE.

Choque de legitimidades

Volviendo a la actualidad, como bien explica Estanislao Esquivo, con los actuales estatutos existe un claro choque de legitimidades entre el aparato y los militantes. Por lo tanto, el PSOE necesita resolver su posición frente a la cuestión territorial y al mismo tiempo resolver su funcionamiento interno para esclarecer el poder y legitimidad de cada órgano interno.

Además, tras el Congreso Federal en junio, se celebrarán los sucesivos congresos regionales, y hay comunidades autónomas, como Galicia, Asturias y Valencia, donde Sánchez ha superado en avales a Díaz, apoyada por sus respectivos secretarios generales de la comunidad autónoma. Por lo tanto, las divisiones no terminarán tras el Congreso Federal, se mantendrán por lo menos durante todo el proceso sucesivo.

De cara a estas próximas primarias cabe preguntarse como resolvería cada candidato tales cuestiones y cuáles serían las consecuencias de que gane uno u otro para el panorama político. Es previsible, teniendo en cuenta sus declaraciones y acciones en el Parlamento andaluz, que Díaz no llegue a muchos acuerdos con Podemos, incluso es difícil pensar que vayan a gobernar juntos en un futuro. Mientras que con Sánchez, esa posibilidad todavía estaría abierta. Según argumenta, no se puede ignorar a los votantes de Podemos.


Fuente: German tools

Además hay que tener en cuenta que de 2008 a 2011, un 90% de los votantes del PSOE fueron a votar, pero solo un 62,5% se decantó por el PSOE. Es decir que el casi 30% restante se decantó por otras fuerzas políticas, principalmente por el PP (16,5%). Mientras que de 2011 a 2016 la situación se vuelve más interesante. El PSOE solo logra mantener al 54% de su electorado de 2011, casi un 23% se trasvasa a Podemos, un 8% a Ciudadanos y un 6% a la abstención.

Por lo tanto, hay que preguntarse, ¿cuál será la estrategia de cada candidato para recuperar a ese votante? Las encuestas hasta ahora muestran que Susana Díaz lo haría peor que los otros dos candidatos. Probablemente porque se le percibe más a la derecha que sus contrincantes y hay que tener en cuenta que el PSOE ha perdido sobre todo votantes a su izquierda

Por tanto, el PSOE ha de resolver el choque de legitimidades interno, la cuestión territorial y qué estrategia seguir para remontar en las encuestas durante los próximos meses.

Tarek Jaziri Arjona

Tarek Jaziri Arjona

Director de Polikracia y estudiante de Ciencias Políticas y Sociología en la UC3M. De origen español, alemán y tunecino.

Más