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¿Hasta qué punto es culpable d´Hondt?

El sistema de reparto de escaños ha sido desde sus inicios un motivo de polémica tras unas elecciones puesto que siempre existen beneficiados y perjudicados. No en pocas ocasiones los medios de comunicación, usualmente de la ideología menos beneficiada, achacan el problema de la distorsión en la representación al Sistema d’Hondt, promulgando el sistema proporcional puro, o Método del Resto Mayor, como panacea a las injusticias acontecidas. Este artículo pretende mostrar hasta qué punto es realmente culpable d’Hondt de dicho fenómeno en base a dos preguntas.

¿Existe desproporcionalidad en el Sistema d’Hondt?
En caso afirmativo, ¿es el factor clave de dicha desproporción?
Para responder a las anteriores cuestiones de forma empírica, se ha elegido analizar una de las dos últimas elecciones celebradas en España, las autonómicas de Galicia. La selección de este sufragio no es un caso elegido al azar, puesto que sus resultados permiten mostrar al máximo las premisas del Sistema d’Hondt.

En los siguientes gráficos se podrán observar cuáles hubieran sido los resultados en base al método de obtención de escaños y según el número de circunscripciones: Cuatro (Coruña, Lugo, Orense y Pontevedra) o única (Galicia). En ambos escenarios se respetará la barrera mínima del 3% de los votos para poder optar a representación.

Para responder a la primera pregunta se analizarán los resultados de las elecciones en base a una única circunscripción. De este modo se podrán mostrar el Método d’Hondt y el de Resto Mayor de forma pura, eliminando así las demás variables que pudieran afectar al resultado final.

Tal y como se puede apreciar el uso del Sistema d’Hondt sí afecta a la proporcionalidad. El partido mayoritario consigue una ligera ventaja al obtener dos escaños que en condiciones de proporcionalidad pura hubieran sido adjudicados a las formaciones con menos representación. Por el contrario, en cuanto a las formaciones situadas en representación entre los dos extremos no les afecta el uso de uno u otro sistema.

Una vez confirmada la primera cuestión, es hora de encontrar respuesta a la segunda. Como ya se ha citado anteriormente, en algunas ocasiones, los medios de comunicación atribuyen el problema de la desproporción que existe en España tan solo a la ley d’Hondt. En esta ocasión pondremos otra variable clave a la hora de contabilizar votos y escaños: las circunscripciones actuales de, en este caso, Galicia.

Observando el segundo gráfico, el cual incluye los resultados oficiales de las elecciones (uso de circunscripciones y sistema d’Hondt), se puede constatar que otras variables, en este caso la organización de las circunscripciones, afectan de manera considerable a la composición del pleno. Las variaciones que se producen en cuanto a representación son de mayor magnitud, otorgándole al Partido Popular 4 escaños extra que hubieran ido a parar a Ciudadanos (2), En Marea (1) y Democracia Ourensana (1) en condiciones de representación proporcional pura. A su vez, se demuestra que un sistema de circunscripciones plurinominal facilita la obtención de escaños a los partidos regionalistas, por la concentración de votos en un determinado territorio.

Como se ha podido observar a través de los gráficos anteriores, el método d’Hondt no influye, como mínimo en el grado que se le suele o quiere atribuir, en el reparto de escaños. Aunque es cierto que un parlamento formado en base a este sistema siempre beneficiará ligeramente a los partidos con más sufragios respecto al método proporcional puro y penaliza la entrada de algunos partidos minoritarios, difícilmente dicha modificación afectaría de forma sustancial a la composición del pleno. Este hecho radica en que el método d’Hondt está ideado para favorecer la gobernabilidad, “sacrificando” así ligeramente la proporcionalidad pura. Los datos también muestran, por el contrario, que el factor explicativo más relevante de la desproporción en España en la actualidad se encuentra en las circunscripciones, las cuales afectan con mayor relevancia a los resultados que obtienen las formaciones tras unas elecciones.

En conclusión, se puede verificar que la existencia de desproporción en las elecciones en nuestro país sucede tanto por el método d’Hondt como por el número de circunscripciones. Dicho esto, hay que evitar situar al mismo nivel al autor principal que al cómplice involuntario, o dándole un enfoque más matemático, diferenciar la constante de la variable. El método d’Hondt se adapta y desarrolla en base a las condiciones preestablecidas, constatando así que la distorsión en la representación no se debe tanto al método de contabilizar los escaños como a la división territorial existente para obtenerlos.

Aleix Sánchez

Aleix Sánchez

(Barcelona, 1992) Politólogo y cursando grado de ADE. Enamorado de Europa del Este y el Lejano Oriente.

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