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Entrevista a Ferran Pedret (PSC): "O hay una mayoría independentista, o lo más plausible es que Miquel Iceta sea el Presidente de la Generalitat"

Ferran Pedret (1979, Barcelona) es candidato por el PSC en las próximas elecciones catalanas del 21-D (número 5 de la lista de Barcelona). Hijo de políticos y licienciado en Derecho, su trayectoria siempre ha estado ligada a la política desde que en 1993 entrase a formar parte de las juventudes socialistas de Cataluña. Siendo desde el 2012 diputado en el Parlament y convirtiéndose, poco después, en una de las referencias del socialismo catalán y actor principal en uno de los momentos más trascendentales de la historia contemporánea de Cataluña.

Se acercan unos de los comicios más relevantes en la historia de Cataluña y todas las encuestas indican que su candidatura va aumentar en apoyos respecto a los últimos comicios, ¿a qué cree que se debe este cambio?

Yo creo que en un contexto de fuerte polarización, como el que se ha vivido en Cataluña los últimos años alrededor del eje nacional/identitario, también hay quien busca un refugio frente a tanta confrontación. Y el PSC ha estado advirtiendo, tanto al bloque inmovilista como al bloque independentista, de las consecuencias de ir a un escenario de confrontación total y creo que muy a nuestro pesar, se han venido confirmando algunos de los riesgos sobre los que nosotros advertíamos. Además, creo que de alguna forma puede haber gente que crea que nosotros ahora estamos en disposición de tener un papel como agente de desbloqueo de la situación política. Tenemos una capacidad de interlocución con todos los actores políticos, y sociales, que difícilmente tienen otros partidos en la escena política catalana y creo que en parte por eso, se puede estar produciendo este repunte de las expectativas.

Tenemos una capacidad de interlocución con todos los actores políticos, y sociales, que difícilmente tienen otros partidos en la escena política catalana.

¿Que hay que hacer para volver a cohesionar Cataluña?, ¿qué medidas en particular?

Hay que recomponer el consenso democrático. El consenso democrático es algo relativamente frágil que exige que los ciudadanos y ciudadanas de un país reconozcan que sus instituciones son legitimas y representativas. En este sentido el consenso democrático en Cataluña está roto. Hay una parte de la ciudadanía catalana que no considera legitimas, ni representativas, a las instituciones que emanan de la Constitución y el Estatuto y hay otra parte, significativa, de catalanes que no considera legitimas, ni representativas, las instituciones de la “nonata” república catalana que se proclamó en el Parlamento de Cataluña.

El consenso democrático en Cataluña está roto.

Ustedes se definen como catalanistas; Junts Per Catalunya y ERC también. ¿Qué diferencia hay entre el catalanismo que defiende el PSC y el catalanismo que defienden las fuerzas independentistas?

Bueno, siempre ha habido muchos catalanismos. No es lo mismo el catalanismo político heredero directo de las bases de Manresa, que el catalanismo político forjado en la época del antifranquismo y la transición desde los barrios obreros del PSUC y del PSC. Son tradiciones del catalanismo distintas. Yo diría que lo que distingue al catalanismo político del PSC, y de otros actores políticos en Cataluña, y de los partidos que han optado abiertamente por el independentismo es ese paso, ese paso que ha hecho una parte del catalanismo hacia el independentismo.

El catalanismo, mayoritariamente, había sido un proyecto que pretendía transformar España y estar en el puente de mando de esa transformación. Nosotros seguimos pretendiendo eso, seguimos pretendiendo contribuir, desde Cataluña, a una transformación profunda de cómo se concibe España a si misma y de qué quiere ser España en el futuro. Y por lo tanto, nosotros entendemos que podemos tener una Cataluña mejor en una España diferente. Y además, al contrario de los que pasa con los nacionalismos, nosotros tenemos otra concepción de la cuestión nacional, nosotros no creemos que cada nación cultural deba, necesariamente, disponer de un Estado propio. Del mismo modo que combatimos la concepción, también nacionalista, de que cada Estado se puede permitir solo una nación en su seno. Nosotros defendemos la necesidad de construir Estados plurninacionales.

El catalanismo, mayoritariamente, había sido un proyecto que pretendía transformar España y estar en el puente de mando de esa transformación.

¿Hay diferencias entre el PSC y el PSOE en la concepción de la España federal?

Hay matices, seguro. Pero desde luego en los últimos años se ha hecho un esfuerzo importante para acordar cuál es el programa del conjunto del socialismo español en cuanto al modelo federal que se propone para España. Desde la declaración de Granada a la declaración de Barcelona, pasando por los documentos congresuales del último Congreso Federal del PSOE, ha habido ese esfuerzo de consensuar. Pero es verdad que se pueden leer distintas aportaciones. Yo a eso tampoco soy reacio, es decir, si uno lee el documento que hizo la Fundación Rafael Campalans que se llama “Por una reforma federal de la Consitutción”, o lee el documento que hizo la Fundación Alfonso Perales, vinculada al PSOE andaluz, sobre la reforma federal de la Constitución, advertirá algunos matices.

Pero la cuestión para nosotros es que este tipo de propuestas se pongan encima de la mesa. En ese sentido, yo saludo con enorme alegría que Carolina Bescansa haya hecho una propuesta para que Podemos discuta sobre federalismo y vaya un poco más allá de una formulación, un poco genérica, de que el Estado tenga que ser plurinacional. Está bien esa afirmación, pero está mejor aún que haya quien empieza a discutir sobre reformas concretas apra avanzar hacia un Estado federal en el ámbito de Podemos.

Pero siendo un poco más concreto, ¿en qué se diferenciaría esta España federal de la España autonómica actual?

En el mundo académico, que quizás para la política no sea lo más interesante, los índices que miden el grado de descentralización de los estados recogen una seria de ítems determinados, pero no recogen bien el grado de federalización. Y para eso existen otros indicadores que tratan de medir cuál es el grado de federalización. Nosotros, España, desde el punto de vista de descentralización no estamos mal. No es verdad que seamos el estado más descentralizado del mundo, como a veces se insiste en decir, pero estamos en la parte media alta de la tabla. En cambio en cuanto a grado de federalización, estamos en la parte media baja de la tabla.

¿Qué es lo que puede distinguir más al modelo autonómico cuasi federal o de federalismo imperfecto que existe ahora con el Estado de las autonomía, del federalismo? Varias cosas. Una de ellas: los mecanismos para la participación de las partes federadas en la formación de la voluntad común del estado. Esto no está bien resuelto. Por ejemplo la participación de las autonomías en los procesos de elecciones de los miembros del CGPJ, del TC, etc. Creo que es uno de los elementos que le falta para ser un Estado plenamente federal, pero habría otros. Por ejemplo, la federalización del poder judicial. Tenemos federalizado (o semi) el poder ejecutivo y el legislativo pero el poder judicial no lo está. En definitiva, que faltan elementos, hay diferencias entre el Estado autonómico actual y el Estado que sea plenamente federal.

¿Existe un problema en la educación catalana?

La educación pública en Cataluña tiene problemas, desde luego. Muchos de ellos compartidos con la educación pública en cualquier otro sitio de España. Es decir, problemas de financiación, de falta de personal, etc. Si a lo que nos referimos es a la inmersión lingüística, o al adoctrinamiento, yo diría que el PSC defiende que es un modelo (la inmersión lingüística) a defender, un modelo que ha funcionado. Nosotros lo que también creemos que es muy importante que al final de los ciclos formativos obligatorios, los alumnos tengan iguales capacidades y conocimientos en las dos lenguas propias y, ojalá, también en una tercera lengua.

Pero desde el punto de vista del adoctrinamiento, yo diría: la escuela pública catalana, en su conjunto, no adoctrina. Por lo tanto, es injusto hacer una acusación genérica al conjunto de profesionales de la escuela pública. Ahora bien, ha habido incidentes, y más de uno. Superan lo anecdótico. Hay que formar ciudadanos libres y críticos, pero no hay que trasladar la ideología de cada profesor al alumnado.

El PSC defiende que la inmersión lingüística es un modelo a defender.

De cara a la estrategia electoral del 21D, una pregunta obligada. El cinturón rojo ha sido durante muchas décadas un pulmón para el PSC. No obstante, en las últimas elecciones autonómicas se tiñó de “naranja” y en las pasadas generales de “morado”. ¿Qué ha fallado?, ¿cómo se plantean recuperar esos votos?

Hoy en día hablar de recuperar votos como si fueran de uno es casi ilusorio, o es vivir en una realidad de hace 20 o 25 años. No existe, creo, más allá de un núcleo muy reducido, un voto que sea absolutamente fiel y al que de absolutamente lo mismo lo que digas o lo que hagas y te siga votando, eso creo que es ya inexistente. Luego, la realidad socio demográfica del área metropolitana de Barcelona, ha cambiado enormemente.

A la gente que optó por Ciudadanos, nosotros le decimos varias cosas. En primer lugar, el voto obrero, o progresista, a Ciudadanos es un voto que va a quedar secuestrado por un partido que claramente se ha situado ya como un partido liberal y de derechas, por decirlo suavemente. Un partido que ha eliminado de sus estatutos todo rastro de mención a la socialdemocracia, aunque yo tuviera la percepción de que dicha mención era poco sincera. También les decimos a esta gente que voto a Ciudadanos que en su momento podemos comprender que hace 2 años escogieran lo que les pareció la “papeleta del no” más nítida, pero en este momento lo que hay que coger es la papeleta de las soluciones, que creemos que, indudablemente, es la nuestra. ¿Por qué? Porque Ciudadanos nace con este conflicto, su razón de ser es este conflicto y no tiene un interés especial en solucionar este conflicto.

El voto obrero a Ciudadanos es un voto que va a quedar secuestrado por un partido que claramente se ha situado ya como un partido liberal y de derechas.

Luego, a la gente que votó a Podemos, que a veces son los mismos que votaron en una ocasión a una cosa y en otra, otra, nosotros les decimos varias cosas. En primer lugar, seguro que votaron a Podemos, o a los Comunes, por otras razones y terminaron haciendo el papel de casi comparsa del independentismo. Dicen ni DUI ni 155 pero al final siempre terminan haciendo lo que les pide la gente de la DUI. Segundo, nosotros creemos que la única formación que ahora mismo es una formación de izquierda y nítidamente no independista somos nosotros. La candidatura de Xavier Domènech va acompañada de Elisenda Alamany, que abiertamente dice que es independentista, y defienden que tienen un sector independentista en su partido. Está muy bien que los partidos políticos tengan pluralidad política interna, tienen federalistas, confederalistas, independentistas y quizá autonomistas, pero en un momento como el actual, donde la independencia se plantea como un horizonte cierto para algunos, y casi proclamado ya para otros, un partido que no sabe que le conviene a Cataluña, si ser independiente o no, pues merece poca confianza para llevar las riendas del país ¿no?.

Los comunes dicen ni DUI ni 155 pero al final siempre acaban haciendo lo que les pide la gente de la DUI.

Hablando un poco de contradicciones, si en 2012 alguien le hubiese planteado la opción de compartir candidatura con Ramón Espadaler, que entonces era consejero de Interior y mano derecha de Artur Mas, ¿qué habría pensado?

Bueno, lo hubiera considerado un escenario altamente improbable. Es más, en ese momento yo era portavoz de Interior y le pedí la dimisión de su director general de policía, Manel Prat, y la obtuvimos, no creo que fuera solo por mi petición sino también por otras razones . Le hice una oposición relativamente dura, educada, pero dura. Eso en realidad es prueba del momento excepcional que vive la política catalana. Hacen falta acuerdos mas allá de lo que sería imaginable en otras circunstancias y estamos poniendo en práctica lo que queremos hacer después de las elecciones, que es hablar con gente que tiene opiniones distintas, porque al final el acuerdo político tiene más sentido cuando es con gente con la que discrepas, con los que ya estás de acuerdo no es que vayas a pactar, pues estas en el mismo espacio.

Las encuestas marcan de momento que quedaría un escenario muy fragmentado, muchas formaciones políticas con peso relativo pero no suficiente, y van a ser necesario dichos acuerdos, ¿cuál sería el escenario idílico del PSC para estos acuerdos?

Hombre, como escenario idílico, una mayoría absoluta del PSC. Bueno, a ver, evidentemente el PSC tiene una tendencia natural, que ha acreditado en el municipalismo, a tratar primero de zanjar acuerdos a su izquierda. Nosotros con quien más hemos gobernado en ayuntamientos es con ICV (Iniciativa Catalunya Verds), cuando tuvimos la ocasión de gobernar la Generalitat de Cataluña también lo hicimos con otras formaciones políticas de izquierdas. Nosotros tenemos claro que no vamos a facilitar de ningún modo seguir en el conflicto, ni vamos a apoyar a gente que persista en el error de tratar de proseguir en una senda unilateral hacia la independencia de Cataluña y, tampoco, a alguien que vaya a hacer pervivir el conflicto, digamos, con los roles invertidos. Nosotros en el fondo lo que estamos diciendo es lo que dicen las encuestas, en un escenario donde los independentistas no consiguen mayoría absoluta, aunque pueda parecer improbable, lo más plausible es que Miquel Iceta pueda presidir la Generalitat de Cataluña. En este momento no se trata tanto de tener más escaños que cualquier otro, sino de sumar más apoyos que los otros y quién está en mejor disposición de hacerlo es Miquel Iceta.

El PSC tiene una tendencia natural, acreditado en el municipalismo, a tratar primero de zanjar acuerdos a su izquierda.

Pero para sumar en este caso, se necesitarían los apoyos de los comunes…

Bueno, veamos primero a ver que dice la gente con su voto.

… y tras la ruptura del pacto municipal en Barcelona, ¿cómo están las relaciones con los comunes?

Nosotros tenemos unas relaciones normalizadas con los partidos de izquierda de este país. Es verdad que a nosotros nos produce cierta sorpresa ver como después de la ruptura de este pacto municipal en Barcelona, los portavoces de los comunes para estas elecciones autonómicas dicen que su prioridad y preferencia es un pacto con el PSC. Bueno, creo que deberían ser más bien ellos los que contestaran a esta pregunta. En cualquier caso, nosotros vamos a tender la mano a cualquiera, ya que de esto solo vamos a salir hablando entre todos, sin vetos ni exclusiones. Desde luego es más fácil que haya más coincidencias programáticas con ese espacio político que con otro, por lo tanto exploremos todas las posibilidades.

Para terminar este apartado, nos gustaría enfatizar un poco acerca del “Derecho a Decidir”. El PSC en un primer momento apoyo el “Derecho a Decidir”. La pregunta es: ¿Siguen creyendo en el “Derecho a Decidir”, tal y como estaba planteado hace unos años?, ¿Han modificado su postura?

Eso de que el PSC apoyó el “Derecho a Decidir”, yo creo que no es exactamente así. En un programa electoral se usó una fórmula que incluía esa expresión, pero que claramente estaba hablando de decidir en un marco constitucional y estatutario. En cuanto al “Derecho a Decidir”, nadie ha establecido una distinción jurídica bien hecha y que resista a un análisis respecto al derecho a la autodeterminación. Si estamos hablando del derecho a decidir como un nuevo derecho que nace y que debe de desarrollarse, y que por lo tanto debe adquirir autonomía respecto a otros derechos que ya existen y están reconocidos, eso ha fracasado.

¿En el caso de una consulta pactada que posición tomaría el PSC al respecto?

Yo tengo al menos dos publicaciones que podríamos llegar a un escenario como el canadiense y que incluso tiene encaje constitucional sin necesidad de reformarla. Pero eso es una cosa, la otra es que políticamente el plantearse un referéndum sobre la secesión de Cataluña plantea un cuestión muy compleja en términos estrictamente binarios “Sí o no” a la secesión. Quedarse como estamos o romper. Esas no son las dos únicas opciones políticamente disponibles para los catalanes y el conjunto de los españoles, en medio hay un amplio abanico de posibilidades de acuerdo político. Nosotros lo que exigimos es poder explorar otros proyectos políticos menos divisivos que el de la secesión de Cataluña. Que claramente es divisivo para la sociedad catalana. Y no me estoy refiriendo ya a los conflictos que podemos tener con el resto de pueblos de España y sus gobiernos, no, me refiero a que entre catalanes no hay el mínimo consenso sobre esa cuestión.

Nosotros lo que exigimos es poder explorar otros proyectos políticos menos divisivos que el de la secesión de Cataluña.

¿Qué número de diputados sería considerado un buen resultado para el PSC?

Es muy complicado. Nosotros desde el año 1999 no había ni una sola encuesta que nos diera una tendencia al alza en elecciones al Parlamento de Cataluña. En otras elecciones, como las generales, tuvimos los picos de 2004 y 2008, pero desde el 99 no teníamos una tendencia al alza. De hecho, veníamos perdiendo apoyos continuamente. Con lo cual, el simple hecho de repuntar, desde la perspectiva del partido ya será positivo. Es decir, un voto y un diputado más que los que tenemos ahora para el partido ya es un dato positivo, porque sería la primera vez que pasara en casi 20 años. Ahora, a nosotros nos preocupa más que lo que le pueda pasar al partido, nos preocupa más desbloquear la situación política del país por lo tanto nosotros ambicionamos más que eso. No voy a hacer una “porra”, no sabría decir.

Política ficción: si resulta que después de los comicios el panorma resultante empuja al PSC a ser la llave de la situación, no siendo mayoritario, y en una lado hay la opción de hacer presidenta a Arrimadas y en el otro a Junqueras, ¿cómo actuaria el PSC?

Considero que es un escenario altamente improbable. Para empezar, hemos dicho repetidas veces que nosotros no vamos a apoyar a alguien que pretenda seguir con la hoja de ruta independentista, por lo tanto, Junqueras quedaría descartado. En segundo lugar, Arrimadas el último problema que tiene es si tiene los apoyos del PSC o no, el problema que tiene es que no hay ninguna encuesta en la que ella pueda ser presidenta. El apoyo de los comunes no lo va a tener, con toda seguridad, por lo tanto no puede.

… Sería la suma de PSC, PP y Ciudadanos.

¿Pero para qué? Si tampoco sirve para hacerla presidenta. Por eso os decía que una de dos: o hay una mayoría en escaños independentista que les permite seguir con su hoja de ruta o, aunque ahora parezca improbable, lo más plausible es que Miquel Iceta pueda ser el Presidente de la Generalitat. Y en ese escenario, no solo es el para que estamos trabajando, si no que objetivaemente, de acuerdo con las encuestas, el más plausible.

Si ERC decide abandonar la hoja de ruta, o como mínimo dejarla pausada, ¿el PSC podría dar el apoyo?

Ya sé que a veces las sociedades y los partidos tienen memoria de pez, pero estamos escuchando lo que está diciendo Esquerra y no parece posible.

… Pero cambia muy rápido.

Entonces ya entra la cuestión de la sinceridad y credibilidad. Como dice Miquel Iceta, que tiene mucha gracia para estas cosas: "Hay una cuarta ley de la termodinámica: todo cuerpo que se aproxima a ERC acaba destruido”.

Para acabar, si puedes definir en una frase o palabra, los siguientes conceptos o nombres.

Carles Puigdemont: Un muy mal presidente.
Mariano Rajoy: Un Don Tancredo.
El 155 y la DUI: Sucesión de catástrofes.
Cataluña: ¿País, Estado o región? En terminología europea es una región. Es una nación y es un país también.

Entrevista realizada por Aleix Sánchez y Alex Sainz de Vicuña.

Alex Sainz de Vicuña Prat

Alex Sainz de Vicuña Prat

Politólogo, Máster en comunicación política y graduado en comunicación. La actualidad política, y social, son mis principales áreas de interés.

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